Elogio del libro de papel reflexiona sobre la función de los formatos en la transmisión de los textos. Las palabras posadas en las diversas superficies -libro, revista, periódico, grafitis, publicidad...- reciben de estos formatos un valor que no es despreciable. La igualación de todos los formatos en internet debe contrapesarse con el mantenimiento de las formas reales. La ciencia pertenece a los libros. Leer es ascender al monte de la abstracción desde el valle de la imagen.
Imagen: Vladimir Pustovit, CC

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miércoles, 6 de julio de 2016

Por qué es importante que los niños escriban a mano en un mundo de teclados


Los expertos creen que escribir a mano puede ayudar a los niños a prestar atención al lenguaje escrito

El País



Los niños empiezan a usar móviles a una edad cada vez más temprana. GETTY IMAGES / EL PAIS
Existe una tendencia a infravalorar la escritura manual como una habilidad innecesaria, a pesar de que los especialistas han advertido de que aprender a escribir puede ser la clave para, en fin, aprender a escribir.

lunes, 4 de julio de 2016

Mónica Margarit: “Un día volveremos a leer sin mirar cuatro veces al móvil”

¿Encuentra que este país ha perdido capacidad de concentración? Las personas somos las primeras en perderla. No gestionamos bien nuestra relación con las nuevas tecnologías y perdemos concentración. Es lógico que tengamos la misma impresión cuando observamos a la sociedad o al país en general.
¿Por qué ocurre eso? Porque estamos en un periodo de transición (¡espero!) hacia una buena gestión de la relación con las nuevas tecnologías y con esa cantidad ingente de información que nos llega por distintas vías y formatos. Pasará, y seguiremos leyendo un libro entero o un artículo hasta el final, sin interrumpirlo con cuatro miradas al móvil. Pero pasará un tiempo.

sábado, 2 de julio de 2016

George Steiner: “El libro tradicional vuelve, la gente lo prefiere al kindle… "


EN PORTADA

George Steiner: “Estamos matando los sueños de nuestros niños”

A sus 88 años, el gran filósofo y ensayista denuncia en una lúcida entrevista que la mala educación amenaza el futuro de los jóvenes


George Steiner, en su casa en Cambridge. ANTONIO OLMOS

Primero fue un fax. Nadie respondió a la arqueológica intentona. Luego, una carta postal (sí, aquellas reliquias consistentes en un papel escrito y metido en un sobre). “No les contestará, está enfermo”, previno alguien que le conoce bien. A los pocos días llegó la respuesta. Carta por avión con el matasellos del Royal Mail y el perfil de la Reina de Inglaterra. En el encabezado ponía: Churchill College. Cambridge.
El breve texto decía así:
“Querido Señor,
El año 88 y una salud incierta. Pero su visita sería un honor. Con mis mejores deseos.
George Steiner”.
Dos meses después, el viejo profesor había dicho “sí”, poniendo provisional coto a su proverbial aversión a las entrevistas.