Elogio del libro de papel reflexiona sobre la función de los formatos en la transmisión de los textos. Las palabras posadas en las diversas superficies -libro, revista, periódico, grafitis, publicidad...- reciben de estos formatos un valor que no es despreciable. La igualación de todos los formatos en internet debe contrapesarse con el mantenimiento de las formas reales. La ciencia pertenece a los libros. Leer es ascender al monte de la abstracción desde el valle de la imagen.
Imagen: Vladimir Pustovit, CC

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jueves, 18 de agosto de 2016

Perduración del libro y la lectura

Francisco AYALA, de la Real Academia Española
“ABC” (La tercera de ABC). 21 /12/1984
NO soy yo de esas personas que retroceden frente a cualquier innovación y, negándose a admitir el cambio histórico, desesperadamente se aferran a los valores, modos y formas de comportamiento que llenaron su vida. Lejos, por lo demás, de todo espíritu novelero, he reconocido, sin embargo, el profundo alcance revolucionario de los actuales adelantos tecnológicos, y he ponderado las ventajas que ellos traen consigo, a trueque –claro está– de inevitables inconvenientes.
En cuanto se refiere a los medios de co­municación audiovisual, cuyos beneficios resultan demasiado obvios, no puede ocultársele a nadie, por otra parte, que, al desplazar en considerable medida a la letra impresa, van en detrimento del hábito de la lectura, con el consiguiente rebajamiento del nivel de atención a las artes alfabéticas y deterioro del lenguaje.

Con la introducción de esos medios elec­trónicos, se apresuraron los noveleros a declarar periclitado el imperio del libro, dando por conclusa la fase histórica que, con atinada frase publicitaria de inmediato éxito, suele denominarse «galaxia Gutenberg». Como de costumbre, también en esto exageran los noveleros.